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Apariciones de perros que entran en celo después de ser esterilizados


Cuando las perras son esterilizadas, ya no pueden quedar embarazadas. Si tu perro ha sido esterilizado todavía parece estar en celo, no asumas que te estás volviendo loco. Es posible que tenga una afección conocida como síndrome del remanente ovárico.

Esterilización y no más calor

Cuando una perra es esterilizada en una clínica veterinaria, se extraen sus órganos reproductivos, específicamente sus ovarios y útero. Una vez que esto sucede, ya no entra en celo aproximadamente cada seis meses y ya no muestra los síntomas clásicos del período de receptividad sexual. Muchos propietarios optan por esterilizar a sus perras como una forma de prevenir futuros embarazos y ayudar a controlar la sobrepoblación canina. La esterilización de perros también ofrece algunos beneficios para la salud. Los perros esterilizados no son tan susceptibles al cáncer de mama, por ejemplo.

Tejido ovárico sobrante

Si un perro muestra signos de celo después de la esterilización, puede ser el resultado de un descuido durante la cirugía. Si algún tejido ovárico aún permanece en el cuerpo después del procedimiento, puede permanecer operativo y emitir hormonas. A esto se le llama "síndrome del remanente ovárico". Este síndrome puede dar lugar a claros indicios de celo. Un par de factores diferentes pueden causar el síndrome en los perros. La afección puede surgir por dificultades con la extracción completa de los dos ovarios durante la cirugía. Las irregularidades del tejido ovárico también pueden desencadenar la afección. La condición también puede surgir debido a que un perro tiene una cantidad excesiva de ovarios, aunque esto es extremadamente poco común.

Señales de calor reveladoras

Los perros que tienen síndrome del remanente ovárico parecen estar en celo para sorpresa de sus dueños confundidos. Con frecuencia tienen secreción de sus vulvas, un signo típico de calor. Sus vulvas a menudo adquieren una apariencia notablemente hinchada. Atraen a los caninos masculinos hormonales desde distancias significativas. Permiten que los perros machos los monten y se involucren en comportamientos de apareamiento. Si alguno de estos comportamientos se aplica a su perro esterilizado, llévelo al veterinario de inmediato para verificar la posibilidad de síndrome de remanente ovárico. Ninguna raza es más o menos vulnerable al síndrome del remanente ovárico que cualquier otra, según la veterinaria Margaret V. Root Kustritz, autora de "The Dog Breeder's Guide to Successful Breeding and Health Management".

Asistencia veterinaria inmediata

Si resulta que los comportamientos similares al calor de su perro son de hecho la respuesta del tejido ovárico sobrante, el manejo veterinario oportuno es esencial. Los veterinarios emplean con frecuencia un procedimiento quirúrgico para extraer tejido ovárico persistente en animales esterilizados. Este proceso se conoce como laparotomía exploratoria. Sin embargo, esta cirugía no viene sin posibles problemas. La cirugía puede ser ineficaz cuando los profesionales veterinarios no pueden identificar la ubicación del tejido ovárico sobrante de un perro, por ejemplo.

Alternativa de cirugía

Si un veterinario determina que la cirugía o la anestesia no son una buena idea para un determinado perro, podría considerar otra opción de manejo: el uso de mibolerona, por ejemplo. La mibolerona es un medicamento que tiene como objetivo evitar que los perros experimenten celo. Los veterinarios suelen recetar medicamentos como mibolerona cuando la cirugía no tiene éxito. Solo un veterinario puede determinar qué tipo específico de manejo del síndrome del remanente ovárico es más seguro después de considerar las necesidades exactas y los antecedentes de una mascota.


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